martes, 21 de junio de 2011

Capitulos 1 y 2 de 'En el fondo de tus ojos'


FINALMENTE!

Espero que les guste chicas! Las amo muchisiimo! Les dejo dos caps! COMENTEN!



Capitulo 1 _________ Narro yo.

El viaje había sido largo. Y no sabía exactamente como terminaría su historia. La verdad es que no era el mejor momento para haber hecho tal viaje. O eso pensaba ella. Mudarse desde el centro del país hacía la costa no le alegraría el día a _________.
Nicholas While. Había muerto hacía solo una semana. Y obviamente __________ necesitaba el apoyo de sus compañeros y parientes para mantenerse fuerte ante la muerte de su padre.

Así comienza esta historia, acerca de la vida de una chica normal, con problemas normales, situaciones normales… Aunque para ella nada lo era. Cerró los ojos y su madre Elizabeth se quejó en un suspiro de la actitud de su hija.
- ¿No era lo que a tu padre le gustaba? Deberías estar feliz. – Rezongó Elizabeth a su hija mientras tomaba una caja y caminaba hacia adentro de la casa con Guillermo detrás.

Hacía ya diez años que sus padres se habían separado. Ya ocho desde que su madre estaba con Guillermo. __________ no tenía problemas con el… pero si con su madre, con su actitud y con los recuerdos que jamás había podido borrar del pasado hermoso.
- Ponte contenta. – Dijo Guillermo con una sonrisa mientras tomaba otra caja.
- Si, claro. – Respondió __________ con una leve sonrisa mientras acomodaba su cabello detrás de su oreja.

Nicholas adoraba el mar, siempre había deseado vivir cerca y sentir el sonido de las olas cada mañana. Decía que cuando bajaba el sol, cada día podía ser una experiencia formidable si te encontrabas frente al gigante azul.
Aquel atardecer __________ dejó las cosas a un lado y caminó hacía afuera de la casa. La observó unos segundos antes de continuar caminando. Era una bella casa de color amarillo oscuro, apagado. Tenía tejas naranjas, un porche de madera que daba hacia la arena del fondo, puertas y ventanales de madera, a juego de los bellos y lustrados pisos. Tenía también algunas paredes de ladrillos para completar la vista y un camino de piedras en la entrada. La casa estaba en una bajada hacia la playa, a unos 100 metros, pero lo mas lindo era que desde todas las ventanas se podía ver el agua azulada de una de las costas mas hermosas del país. Por suerte ese lugar no era tan concurrido por turistas o pobladores. Ya que era un área más residencial y la gente no iba para esos lados.

Su mirada se perdió en el océano. La brisa movió su cabello y sonrió muy, muy levemente. Si, le encantaba ese lugar. En efecto, tenía muchos de los gustos de su padre. La lluvia, la playa, los atardeceres, el otoño, las carreteras, la vista y la música. Por todo esto, __________ se sentía orgullosa de si misma, por parecerse a su padre, por encontrarse cerca de aquella persona tan amada.
Tanto Nicholas como __________ eran personas muy profundas, muy filosóficas, sensibles, encantadoras, inteligentes, eran la clase de persona que es grande por dentro y muy pequeña por fuera.
Apenas se sentó en la arena el grito de su madre la hizo apretar los dientes y levantarse molesta. Pues siempre pasaba lo mismo. Siempre Elizabeth tenía que arruinar momentos que para _________ eran necesarios, o importantes.

El verano estaba por comenzar, __________ cumpliría 18 el 13 del segundo mes del verano. Hacía años que ansiaba ese día, de poder decirle a su madre que ya era mayor, que ya no la mandaba. Ella había sido una chica buena toda su vida, había accedido a todas las complicaciones de su madre, a todas sus vueltas en la vida, sin que su madre siquiera se lo pidiera. Ella sabía claramente que su madre tenía una vida, y que quizás no se detendría para ver si su hija estaba siguiendo el rumbo o no. Eso lo solicuinaria una vez establecida en una parada del tiempo que fuera cómoda. Sin embargo __________ se mantuvo firme, perdiendo todo mientras su madre corría y ella se arrastraba. Hasta que un día se sintió completamente inofensiva y perdida. Su padre había muerto, y ahora no habría con quien pasear cuando mamá se volviera loca. Así que se vió atrapada en el mundo de su madre, con quien no podía hablar, porque no la entendía, con quien no podía expresarse, porque nole pretaba atención, con quien ni siquiera podía discutir porque su madre no hallaba el punto y jamás se detendría a pensar que su hija pudiera tener la razón.

Nicholas había estado años sentandose en los sillones del living de su casa a oscuras, contandole a su hija historias griegas, el comienzo de la humanidad, la discusión de la existencia de dios y muchos otros temas profundos y complicados por los cuales solían compartir tiempo, opiniones y saberes. __________ evitaba hablar con su madre, ya que nunca resultaba bien.

- ¡Ay! ¡Mi amor, por favor! Tu adolescencia me está matando. ¡Anda a tu cuarto y llora un rato a ver si se te pasa! – Dijó Elizabeth estresada por su hija que solo había comenzado a hablar.
Guilermo observó a _________ mientras ella suspiraba y se saba vuelta para subir las escaleras y dirigirse a su habitación. Aquel día había estado de lo peor. _________ aun se sentía muy mal por su padre, se sentía destruida y ahora, sin nadie alrededor, sin sus amigas, lo único que le quedaba era llorar hasta morir deshidratada.
Su teléfono sonó justo en las primeras lágrimas, no dudó en atender, obviamente era alguna de sus amigas.
- Hola, ¿Cómo vas? Estaba llamando para ver que tal te sentías. – Dijo una voz preocupada desde el otro lado de la línea.
- No la soporto, y aún lo extraño muchísimo. – Lloraba _________. - ¿Cómo estas tu?
- Yo bien… aburrida, como siempre.
- No sabes cuanto te necesito Sel. ¿Cuándo vendrás?
- No lo se… seguramente cuando vuelva de las vacaciones con mi mamá. Y pasaremos el resto del verano juntas ¿Si?
- Ok. – Sonrió __________. Pues esa idea le parecía fantástica.
- Te adoro.
- Yo más amiga.
Luego de una corta despedida Selena colgó el teléfono. __________ hizo lo mismo, pero a los pocos segundos aquel volvió a sonar. Ella miró el identificador y atendió de inmediato.
- ¡Dime que te dejaron venir! – Gritó ________ al atender.
- Amm… pues… - El silencio y la pena consumían lentamente el rostro de _________ mientras escuchaba. – Ay claro que si, ¡Estoy tan feliz!
- ¡Oh por dios! Gracias, gracias, gracias, gracias. Dile a tu mamá que la amo. No sabes cuanto te necesito, así, mucho, mucho, mucho. – Decía tiernamente __________ del otro lado de la línea.
- Creeme, yo tambien amiga.
- No tanto como yo a ti, esto se hace cada vez mas insoportable Chels.
- Hmm… Creeme, soportar a mis hermanas es peor. ¿Sabes lo que es intentar hablar por telefono y que una chica te mira mientras te lo pide? Diciendo: “¿Me dejas?”
___________ rió muy suavemente, no había una sola vez que no hubiera reido mientras que Chelsea hablaba.
- ¿Y que tal la casa? – Preguntó Chelsea.
- ¿Qué importa? Si está ella no hay manera de disfrutarla.
- Oye… YO quiero disfrutarla. ¿Puedes decirme que tal está?
___________ rió, así era el humor de Chelsea. Constante y divertido. Y aunque repitiera el mismo chiste una y otra y otra, Y OTRA VEZ, no dejabas de reir.
- La casa es hermosa – Dijo __________.
- Eso, bueno… me tengo que ir ___-. Te amo ___-.
- Te amo amiga. Gracias por estar ahí.
- Dale, ¡Besotes!
- Bye. – Y colgó con una sonrisa en su rostro.

Chelsea llegaría la noche del día siguiente seguramente, hasta entonces, lo que quedaba era entusiasmarce y distraerce planificando salidas y cosas que deseaba hacer ese verano. Con Chelsea al lado, tenía fuerza, así que la situación pasó a ser de lo mejor. El plan era pasar el resto de las vacaciones haciendo locuras y disfrutando del mar tan cercano. Mientras se recuperaba de sus heridas y comenzaba a escalar desde el fondo del profundo pozo en el que había caido rapida y recientemente.

Capitulo 2 _________ Narras tu.

El segundero le tomaba el pelo. Tik, y una espera enorme, tok. Era como alentar a una tortuga en una carrera de las olimpiadas, desesperante. Lo peor era que mientras esperaba la espera eterna para ir a buscar a Chelsea al aeropuerto su madre seguía ordenando y mandándole de aquí para allá. Insoportablemente le decía que hacer y le agotaba toda la paciencia. Cada vez estaba más tonta, __________ siempre decía que la edad la estaba dejando boba. Y siempre lamentaba el futuro de Sara, la hija de Guillermo y Elizabeth, que tenía solo 3 años, ¿Que sería su madre cuando ella tuviera 18?
-Hay gente que la pasará peor __________. – Se decía a si misma mientras ordenaba unos libros en un estante. – Deberás sacarla de aquí algun día. – Planeaba mientras continuaba su tarea.

Finalmente la hora llegó y ___________ salió corriendo de su casa. Su madre le prestaría el auto en esta ocasión. Era raro… hacía ya bastante que no le prestaba el presioso auto gris que había ganado en un sorteo. ___________ abordó antes de que su madre se ofreciera a llevarla. Pues lo que menos quería era estar con ella el unico momento que podía escapar.

Condujo tranquilamente por la carretera hacía el aeropuerto. Mirando el paisaje, y el mar, ya que era la ruta mas pegada a este y la mas hermosa sin duda, aunque no conociera las otras.
Caminó por el gran edificio de cristales brillantes que hacían de paredes completas. Las cerámicas blancas y lustrosas le recordaban la formalidad de los viajes largos y la hacían sentir ajena. Pero se distrajo mirando por los ventanales. Allí, en un gran aparato volador de color azul como el cielo venía una de sus dos mejores amigas. Las grandes ruedas tocaron el suelo y el avión aterrizó con éxito, al igual que se formó la enorme sonrisa en el rostro de __________.

Las puertas se abrieron y la gente se amontonaba para recibir a sus viajeros. __________ se iba empujando con las personas que la apretaban en la montonera para llegar a ver a los que entraban. Los ojos grandes y brillantes, de Chelsea, buscándola, se distinguían de las otras personas. Pues los de ella tenían aun mas entusiasmo que cualquier otro par de ojos en el lugar. _________ sonrió y levantó su mano, como para dibujar la extraña y única sonrisa que poseía Chelsea, la cual hizo reír a __________, que definitivamente adoraba ese gesto tan familiar y que la hacía sentir tan en casa, tan cómoda.

Chelsea abrazó fuertemente a __________, ambas rieron y se saludaron.
-Al volver me llevas en auto, no pienso volver al avión. – Dijo Chelsea riendo. – ¿Estás segura de que no sentiste todo ese revoltijo de estómago mientras volabas?
-No, Chels… Solo a ti te sucedió eso. Hasta Sarita llegó excelente. – Contestaste mientras ambas se dirigían a recoger las maletas de Chelsea.

Chelsea sabía que lo que más necesitaba ___________ era distraerse. Así que como de costumbre comenzó a contar sus anécdotas y a reír mientras lo hacía. La risa de Chelsea era todo un efecto en __________, no era una risa escandalosa, pero si notable, aquella chica se reía tan sinceramente que era muy contagioso verla llorar de la risa. Cuando comenzaba a reír era difícil que parara, pero era una sensación agradable y alegre la que provocaba aquel sonido calido en los oídos de ___________.

Nuevamente condujo despacio para hacer tiempo y no tener que estar en casa, Chelsea le tomaba el pelo, pero _________ quería disfrutar cada momento junto a su amiga y lejos de su madre. Así que continuaron riendo a una velocidad constante y tranquila. Chelsea quedó hipnotizada ante la ventana, de verdad que era hermoso. El mar sereno y azul se lucía, como alardeando su belleza ante los ojos de la muchacha.
-Tienes suerte de vivir aquí, es hermoso. – Dijo Chelsea sin despegar su mirada del azul.
-Sin duda lo que estás viendo, es la mejor parte de vivir aquí.
-Ay, basta, tienes que pensar positivo. Vamos a hacer algo, no se, cualquier cosa. Vamos a ver si hay algun chico lindo por aquí. – Dijo con una mirada bandida para luego reír.
-Mmm… Eso es lo que te interesa a ti ¿Verdad pícara?
-No… - Rió. – Solo un poquito. – Y ambas rieron.

Chelsea vió la casa desde afuera cuando bajó del coche. Se dio cuenta de que en realidad era tan hermosa como ____________ la pintó alguna vez en sus sueños, pero definitivamente no quería admitir que era perfecta por causa de su madre. Entraron y Chelsea saludó a Elizabeth, quien la recibió con una sonrisa… Luego Guillermo la saludó con encanto y Sara, que aparecía repentinamente con su muñeca le dio un dulce beso de niña en la mejilla.

Encantada por el estilo algo rustico y sencillo Chelsea siguió los pasos de ___________ en la escalera para llegar a su habitación. Dormirían en el mismo cuarto. Pues ____________ le dijo a Elizabeth que Chelsea se sentiría algo incomoda durmiendo sola para que la dejara dormir con ella y así poder conversar y quedarse despiertas hasta mas tarde, lo que Elizabeth no quería, solo porque decía que harían demasiada charla y los demás no podrían dormir.

Chelsea se sentó en su cama y miró hacia su alrededor. Era increíble, pero ___________ ya tenía todo en un lugar perfecto, estratégico y bonito. Dejó sus maletas a un lado y volvió a retomar la charla con su mejor amiga.

Habían pasado ya dos horas riendo en el cuarto, los últimos minutos los habían dedicado a lo mismo mientras ordenaban las cosas de Chelsea en la habitación, ya que se quedaría los tres meses del verano. ____________ estaba realmente entusiasmada, aun no podía creer que podría disfrutar aquel verano de aquella forma. Sin duda, apenas cumpliera 18 ese verano sería el mejor tiempo de su vida.

Esa tarde obviamente ___________ y Chelsea salieron a caminar por la playa. Se sentía bien saber que tenía a alguien que la apoyaría en aquel momento tan difícil. Allí, mientras caminaban riendo ____________ cerró los ojos y luego miró a su amiga.
-Esté será el mejor verano de nuestras vidas. – Dijo profundamente. – Tenemos que conocer chicos. – Y rió.
-Tenemos que salir a bailar. – Dijo Chelsea. – Sería genial.
-Obvio… pero debemos dejar pasar una semana para que mamá nos deje ir a bailar. Hasta entonces podemos recorrer las playas a ver como está la vista. – Dijo levantando las cejas.
-Seguro, igualmente iremos a visitar el centro comercial y las avenidas principales ¿No? – Y una de sus miradas llenas de expectativa junto con persión de dirigió a los ojos de _______________.
-No me mires así, es obvio que iremos, mañana mismo.
Chelsea sonrió. Querían aprovechar cada segundo de aquellas vacaciones, querían vivir cada momento al máximo, pero sobre todo disfrutar cada cosa que sucediera. Y para ello, necesitaban aventuras, y que mejor manera de vivir aventuras que con un chico o con nuevos amigos. Definitivamente mañana irían de compras.

En efecto, la charla de las dos muchachas había terminado como a las 3 de la madrugada y a las nueve de la mañana, cuando Elizabeth exigió que se levantaran no había ni un gramo de voluntad para hacerlo. Aunque ambas se pusieron de pie y se vistieron mientras recordaban que tenían planes y que sería sin duda alguna un gran día.

Las sonrisas de ambas muchachas mientras desayunaban pensando todo lo que podían hacer se notaba demasiado. Hasta Guillermo expresó una sonrisa por contagio y luego preguntó que sucedía.
-Nada, nada. Estamos contentas, nada mas. – Dijo __________. Tapándose la boca con una mano.
-¿___________ te vas a llevar mi auto? – Preguntó Elizabeth mientras terminaba de lavar su taza.
-Si me lo permites. – Dijo ___________ sin verla.
-Bueno… - Dijo su madre. – Me lo devuelves como estaba. – Y puso las llaves al lado de su hija.
_____________ sonrió sin que nadie lo notara. ¿Auto? Auto, mas amiga, mas vacaciones, mas día de compras, mas chicos… Morían por vivir ese día, por sentirse como en una película, por comenzar sus vacaciones con el máximo nivel.

-¿Estás lista? – Preguntó Chels.
-¿Y tu? – La miró con inseguridad.
-Lo averiguaremos después. Sube al auto. – Y ambas corrieron entre risas hasta el vehículo.


XophieJonas

1 comentario:

  1. AAAAAAAAAA!! me encantó ! amé el capitulo, espero la sigas pronto ! me encantó !! AAA!!

    Saludos

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